un frenesí de besos,
una lujuria de sentimientos.
Fue un instante sin fin,
sin tiempo para soñar.
Y entonces despertamos...
y yo seguía cada mañana,
asomándome a mi ventana,
simplemente se despertaba,
una curiosidad en mi interior,
por ver si pasabas o no.
Si pasabas,
mi corazón iba a 100 por hora,
si no pasabas,
me volvía loka...
¤L&$@


